Una intervención militar que incluyó más de 300 miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional tuvo lugar durante el fin de semana en la calle 42 de Capotillo. De acuerdo con las autoridades, la intención que primó durante este operativo, que dio lugar a un seguimiento constante, fue la de proteger y salvaguardar la vida de quienes residen en el área.

No obstante, ahora los familiares de “Brisita”, un presunto delincuente que el domingo pasado habría acabado con la vida de “Oscar Soco”, supuesto jefe en la organización criminal a la que servía, se sienten más desprotegidos que nunca ante el asedio de “Los Socos”, quienes buscan “hacerlos pagar” por el crimen del joven con quien aseguran no tener contacto hace más de seis meses.

“Eso es cosa de delincuentes, mi familia, mis hermanos y yo estábamos acostados en nuestra cama cuando pasó eso (el asesinato de Oscar Soco) y ellos lo saben (la familia Soco), ellos lo saben quién fue que le mato a ellos su hermano; y aún así, fueron y pagaron con nosotros, con familias inocentes, donde hay más de siete niños y donde hay una niña con condición especial que se estuvo al morir con ese acontecimiento”, manifestó uno de los familiares.