El 30 de enero de 2021 fue el día en el que el cuerpo de Luisito Vargas, el hijo del veterano bachatero Luis Vargas, conoció el bisturí y no fue para una cirugía estética, fue para salvarle la vida. No sólo porque los médicos lograron liberarle una obstrucción intestinal por la que fue llevado al hospital, sino porque allí se dieron cuenta que en realidad tenía otro problema mayor: un cáncer en su abdomen, lo que al joven artista le tomó de sorpresa.

Muchos recordarán que su padre acudió a los medios de comunicación para pedir una cadena de oración para su hijo que estaba debatiéndose entre la vida y la muerte.

«Gracias a esas oraciones quiero creer que hoy estoy aquí», dijo Luisito en un testimonio en su canal de Youtube.

La razón de su intervención fue una obstrucción intestinal. Su intestino se introdujo en el grueso, quedando atrapado, lo que sucede a personas envejecientes, pero en su edad, es algo tan inusual que ni los médicos tienen una explicación.

«Lo que ellos sí estaban claro es que la única solución era hacerme una operación» porque de lo contrario moriría, relató.

La intervención, durante plena pandemia, fue exitosa, pero ahí comenzó otra etapa de incertidumbre porque encontraron un cáncer en su abdomen.

«Me dicen que yo tengo un linfoma», lo que no entendió de inmediato, pero «al ver la reacción de Lady (su exesposa, que estaba presente y reaccionó llorando) me di cuenta que no me gané el premio de mejor paciente de la noche anterior», contó.

Cuando lo abrieron, por el abdomen, casualmente le encontraron el cáncer, el cual fue extirpado.

«Donde mismo me estaban abriendo (debido a la obstrucción intestinal) ahí mismo tenía el cáncer y por casualidad, causualidad, milagro, como usted le quiera llamar», los médicos lograron darse cuenta, explicó.

Según sus palabras, no fuma, no bebe, no consume drogas «y me pasó eso: si me cuerpo no le da la gana de agarrar mi intestino delgado y meterlo en el grueso y que se quede atrapado ahí, yo a estas alturas de juego no hubiese sabido que estaba enfermo de cáncer, de uno de los enemigos más temibles que tiene el ser humano, porque cáncer se lleva más de diez millones de personas al año».