La hipertensión arterial y la osteoporosis son enfermedades comunes, y es bastante corriente tener ambas al mismo tiempo. En un nuevo estudio, unos investigadores examinaron la inflamación asociada a la presión arterial alta en ratones en un intento de averiguar si la hipertensión puede estar relacionada con la osteoporosis.

 

La médula ósea es un lugar donde se producen tanto nuevo tejido óseo como nuevas células inmunitarias.

 

El equipo de Elizabeth Maria Hennen, de la Universidad Vanderbilt en Nashville, Tennessee, Estados Unidos, sospechaba que una mayor cantidad de células inmunitarias proinflamatorias en la médula ósea podría provocar daños en el tejido óseo, debilitándolo.

 

En el estudio, los investigadores compararon ratones jóvenes con hipertensión inducida con ratones más viejos sin hipertensión para evaluar la posible relación de la hipertensión con el envejecimiento óseo. El equivalente a la edad humana era de unos 20-30 años para los ratones jóvenes y de unos 47-56 años para los ratones viejos. Durante 6 semanas, un grupo de 12 ratones jóvenes recibió angiotensina II, una hormona que provoca hipertensión. Durante 6 semanas, un grupo de 11 ratones viejos también recibió angiotensina II. Dos grupos, uno de 13 ratones jóvenes y otro de 9 ratones viejos, no recibieron angiotensina II.

 

Tras seis semanas, los investigadores analizaron los huesos de los ratones de los cuatro grupos mediante microtomografía computerizada. La salud ósea se determinó por la resistencia y la densidad del hueso.

 

Como era previsible, los ratones de los dos grupos que no recibieron angiotensina II, no desarrollaron hipertensión.