Se han presentado los resultados de un estudio sobre los procesos genéticos de los que se vale un gusano de agua dulce para regenerar partes perdidas de su cuerpo; los mismos que utiliza para reproducirse sin necesidad de óvulos y espermatozoides. Los resultados ponen en relieve el papel destacado de las células madre en este proceso abriendo nuevas vías de estudio en torno a ellas.
El estudio lo han liderado investigadoras de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), en España ambas entidades.
Las autoras del estudio han caracterizado los patrones genéticos que regulan los procesos de regeneración y reproducción asexual en Pristina leidyi, un anélido (gusano segmentado) que habita ríos y lagos de agua dulce de todo el mundo. Este anélido se usa como animal modelo en investigación y podría ayudar a conocer cómo funcionan la regeneración y la reproducción asexual en otros grupos de animales.
La regeneración es la capacidad que tienen algunos animales para reemplazar partes del cuerpo perdidas generalmente debido a daños o accidentes, como las lagartijas, que recuperan su cola tras despistar a un depredador. Se trata de un proceso que se asemeja a la reproducción asexual, es decir, la producción de nuevos individuos idénticos al progenitor —clones— sin necesidad de fertilizar gametos (óvulos y espermatozoides). Este tipo de reproducción se da en numerosos animales, como las esponjas, las medusas o las estrellas de mar, que son capaces de generar individuos enteros a partir de un solo brazo. A diferencia de la regeneración, la reproducción asexual no se inicia como consecuencia de un daño o herida, sino que se activa cuando se dan determinadas condiciones ambientales.














