El Ayuntamiento del Distrito Nacional inició ayer el desalojo en las aceras de la calle Albert Thomas, en el norte de la ciudad de Santo Domingo, tras las quejas de vecinos de que vendedores de tiendas de electrodomésticos y muebles invadieron esos espacios públicos reservados para peatones y obstaculizan el libre tránsito.

Brigadas del Departamento de Espacio Público, coordinada por el coronel Beliz Moreno, realizaron el desalojo.

El oficial explicó que estaban realizando un operativo de seguridad para mantener libres las aceras de la calle Albert Thomas, de ese modo los peatones puedan transitar por la vía pública.

Moreno dijo que estarían trabajando durante todo el día de este martes.

Moradores y comerciantes del lugar habían expresado su descontento, tras alegar que esto les dificulta su trabajo.

Rafael Tejada, dueño de un taller donde se reparan estufas, dijo que es necesario cumplir la ley y que está de acuerdo, pero que el gobierno debe estar consciente de que su negocio es la única entrada que tienen para sobrevivir.

En los próximos días, el operativo se extenderá a las demás calles de ese sector, para garantizar la seguridad de los peatones, dijo el oficial.

Listín Diario había publicado en un reportaje sobre la toma de la acera de la vía, lo que provoca que los ciudadanos se vean forzados a tomar las calles para poder moverse hacia sus destinos, exponiéndose muchas veces a ser atropellados por vehículos.

Las aceras obstaculizadas correspondían a las calles María Viuda de La Cruz, antigua 13, y Padre Castellanos, antigua 17.

Debido al problema, transeúntes se quejaron y llaman la atención de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y del Ayuntamiento del Distrito Nacional, a fin de que buscaran una solución.

Algunos vecinos comentaron que ese problema causa intranquilidad y tienen temor de que algunas personas, eludiendo moverse por las aceras, sean atropelladas en las calles.

Talleres improvisados
En estas aceras también operaban talleres improvisados, letreros, tarantines, triciclos y vehículos mal estacionados que obstruían el paso peatonal.

El transeúnte Rafael Ortiz Mendoza ve la situación con preocupación y la califica de “desesperante” porque muchas veces han tenido que discutir con dueños de negocios que colocan sus mercancías en las mismas aceras y hasta alegan que esos espacios les pertenecen. “Acudí a la Digesett a denunciar la situación. Entiendo que ellos tienen que vender sus mercancías, pero no es justo que abusen al ocupar un lugar que es público”, lamentó Ortiz Mendoza.